| |
. . ."Insinuar que la legalización de las drogas “solucionaría” el problema mundial que
plantean es hacer caso omiso de los hechos históricos. Los primeros esfuerzos de
fiscalización internacional de estupefacientes, emprendidos en 1912, coadyuvaron a
reducir el flagelo de la opiomanía en algunos países de Asia. Unos 60 años más
tarde, gracias a la adhesión al Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas de 1971, se
redujo considerablemente el uso indebido de sustancias sicotrópicas, que había
planteado graves problemas sanitarios en los decenios de 1950 y 1960. Habida
cuenta de esas y otras experiencias, toda insinuación en el sentido de legalizar el uso
de drogas ilícitas parece más bien simplista y fuera de lugar. El problema de las
drogas no se arregla “así como así”. Los gobiernos deben seguir adoptando medidas
para hacer frente al uso indebido y el tráfico ilícito de drogas de manera integral,
sostenida y concertada. He ahí la solución. No hacer nada no es una opción
aceptable."*
Philip O. Emafo
Presidente de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes
*Fragmento extraido del prefacio del Informe. |
|